¿Por qué no debes contratar productos garantizados?

A menudo los bancos nos ofrecen “productos garantizados” bajo el reclamo de que no vamos a perder nuestro dinero. Usar este instrumento como un producto de inversión, puede llevarnos a perder dinero y poder adquisitivo. Te explico por qué no debes contratar este tipo de productos. 

Tras largas jornadas de trabajo, nuestra recompensa llega en forma de nómina. Es decir, nuestro trabajo se ve recompensado con un ingreso, más o menos cuantioso, con el que afrontar todos nuestros gastos del mes. Si eres una persona previsora, entre esos ingresos tendrás un cargo destinado al ahorro, pero llega la pregunta ¿dónde invierto mi ahorro?

El actual mundo financiero ofrece un impresionante abanico de posibilidades. Podrás invertir en un plan de pensiones (no te lo aconsejo), invertir en un PIAS, comprar acciones, entrar en el mundo de los derivados, buscar un fondo de inversión…. harían falta muchas horas para analizar todas las posibilidades. Entre todos estos productos, hay uno que tiene un poder de seducción muy elevado: los productos garantizados.

¿Qué son los productos garantizados?

Los productos garantizados son productos que invierten en diferentes activos. Puede haber productos garantizados vinculados a renta fija o a renta variable, que garanticen el 100% de lo invertido o solo una parte, que la garantía solo esté vigente durante un tiempo determinado… las posibilidades son infinitas.

El problema de los productos garantizados viene por varios motivos:

  • La rentabilidad o es muy baja (por ejemplo, productos que inviertan en renta fija) o está limitada (productos de renta variable en lo que solo ganarás una parte de lo que se revalorice tu inversión).
  • Habitualmente la rentabilidad de estos productos va vinculada al precio del dinero (tipos de interés) y es inferior a la inflación por lo que tu dinero sufrirá la denominada “muerte silenciosa”.
  • La poca rentabilidad que obtengas se verá reducida por las comisiones que tendrá el producto y el pago de impuestos.

Lo único cierto es que si contratas un producto garantizado empezarás a convertirte en un cliente ideal para tu banco.

Aplica la regla del 72 antes de invertir en productos garantizados

La regla del 72 es un cálculo realmente sencillo para determinar el tiempo que nuestro dinero tarda en duplicarse. Gracias a este sencillo Gracias a ella, podremos saber los años que necesitamos para convertir una inversión de 10.000 euros en 20.000.

Cojamos la rentabilidad real de un producto garantizado como es el 1,1% que el PIAS Estrategia 5 de Aegon ofrece en su cesta garantizada (afortunadamente el PIAS Estrategia 5 dispone de otras estrategias mucho más rentables).

La regla del 72 nos dice que debemos dividir 72 entre la rentabilidad del producto para averiguar los años que nuestro dinero tardaría en duplicarse. En este caso, 72 /1,1 da algo más de 65, es decir, si invertimos 10.000 euros a día de hoy al 1,1%, nuestro dinero se duplicará en el año 2082 y te pregunto: ¿qué podrás comprar en el año 2082 con 20.000 euros? Seguro que mucho menos que a día de hoy con 10.000 euros.

¿Qué es la “muerte silenciosa” del dinero de los productos garantizados?

A mayores de la salvajada de tiempo que necesitamos para obtener una rentabilidad decente con un producto garantizado, nuestro producto irá sufriendo el efecto de la inflación. Cierto es que en los últimos años la inflación ha estado en niveles realmente bajos, pero el simple repunte del precio del petroleo del último tramo de 2016, ha situado la inflación del año en el 1,6%).

A ese incremento del coste de la vida, suma las comisiones del producto que, como poco, rondarán el 1% y el mordisco que hacienda pegará al beneficio obtenido. El resultado, un producto garantizado es una forma segura de perder dinero.

¿Realmente son tan malos los productos garantizados?

Creo que ha quedado claro que los productos garantizados no son mis favoritos; sin embargo, si pueden ser útiles para el dinero en efectivo que debe componer nuestro fondo de emergencia. Este fondo debe contener, como mínimo, entre 3 y 6 meses de los gastos fijos que tenemos en nuestro hogar y es un fondo que nunca debe estar comprometido o invertido. Al ser un dinero “cash”, cualquier rentabilidad superior al 0% que suele dar una cuenta corriente, será bienvenida !!!